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Ir a la entrevista, con imágenes, en el blog de El Hombre Confuso

Por El Hombre Confuso


¿Quién no ha soñado alguna vez en convertirse en un personaje de cómic? ¿O sentirse como un auténtico beefcake? Ivan García, ilustrador, creador, artista, te da la posibilidad de pasar a la historia transformado en un sex symbol. ¿Se imaginan presumiendo delante de sus desconocidos de los atributos que Dios, o quien sea, les ha dado? Pero Iván no es solo eso. Dj, estudiante, aventurero, apasionado de la ciencia ficción, poseedor de una barba y un pelo envidiables y conocedor del cuerpo humano al dedillo -no en vano fue ilustrador para libros de medicina unos cuantos años-, ¿qué más se puede pedir? Hoy le invitamos a visitar los estudios Confuso para que nos aclare unas cuantas cosas y, de paso, nos desvele unos cuantos secretos.

¿Cuándo dibujas a un hombre desnudo, sueles ser generoso o te ciñes a la realidad?

Cuando se trata de un retrato, o sea un modelo real, me ciño a la realidad todo lo posible. Mi estilo no es cartoon o caricaturesco pero tampoco es hiperrealista. Está en un término más medio que me permite jugar con elementos de varias referencias para componer una postura final, que es más bien fiel a las proporciones y medidas del retratado. Personalmente no me gusta el efecto cabeza pegada a un cuerpo, aunque también es cierto que un dibujo siempre es como una foto muy, muy buena, el color es más ideal, la línea estiliza, etc.

Empezaste haciendo ilustraciones para libros médicos, ¿cuándo decidiste que preferías trabajar por tu cuenta? ¿Qué pasó por tu cabeza para tomar esa decisión?

Bueno, fue una cuestión de inercia. Se iba terminando el trabajo de ilustrador médico que realizaba contratado en un estudio, y al mismo tiempo cada vez tenía más trabajo por cuenta propia. Todos los cambios dan vértigo, sobre todo cuando pasas de un sueldo e ingresos regulares a depender de lo que venga y vivir al día, pero al mes ya estaba completamente adaptado. La vida del trabajador autónomo tiene mucho más que ver con mi forma de ser que la del asalariado. No me asusta vivir al día, encaja con mi forma de ser, pero sin embargo estar en un despacho con horarios y jefes me puede llegar a agobiar mucho. Funciono mejor por libre.

¿Crees que ahora es un buen momento para lanzarse a la piscina? ¿Qué les dirías a todos aquellos que quieren ser ilustradores?

No creo que yo sea nadie para dar consejos en ese aspecto. En esta actividad cada experiencia es un mundo y lo que es aplicable a uno, no es aplicable a los demás. En esta vida hay que hacer todo lo que quieras hacer pero asumiendo, además de los posibles éxitos, también posibles fracasos o expectativas no cumplidas, aunque cuando son por decisión propia no los ves como fracasos. Yo aconsejo no andarse por las ramas e ir de cabeza a por lo que te gusta si lo tienes claro. Te ahorrarás mucho tiempo y serás más feliz. No empezar buscando la aprobación de los demás, ser uno mismo, tener claro porque haces las cosas como las haces y no dejarte influenciar demasiado, o solo de lo que te resulte positivo. Yo llevo como 10 años dibujando y jamás he formado parte de ningún tipo de circuito artístico. Pero es mi forma de ser y, como he dicho antes, la experiencia de uno no se puede aplicar a todos.

Como ilustrador me lancé de cabeza, pero por ejemplo elegí fatal la carrera cuando terminé el instituto, dirección de empresas, y no llegué a terminar la universidad. Ahora he vuelto y estudio lo que me gusta, historia, y me hace muy feliz pero a la vez pienso en que he perdido tiempo por no haber elegido bien en su momento. El único consejo que puedo dar es: haz lo que quieras, busca tu talento o talentos (el tuyo y no el de alguien que no eres) y vive de él. Con esto no quiero decir que sea fácil o no te esfuerces o sacrifiques, o renuncies a cosas. Todo lo contrario.

Eres una persona muy envidiada. Tus ojos han visto algunos de los desnudos más deseados. Ahora me dirás que para ti es trabajo y que no le das importancia. ¿Pero es realmente así? ¿No hay morbo, curiosidad, excitación?

No entiendo lo de envidiar por ver a hombres desnudos cuando tienes internet, y el mundo lleno de hombres, y sin tener que dibujarles. Hay dos razones para que yo dibuje un desnudo: por encargo o por placer. Cuando alguien me encarga un desnudo, ya sea un retrato o dibujar para el Kiss Comix, ha sido siempre una cuestión económica o profesional, como dibujar medicina o dibujar libros infantiles. Si es cierto que por haber hecho cosas abiertamente gays como campañas para asociaciones LGTB, o portadas para bakala, una parte de mi público espera o encarga trabajos homoeróticos. El problema aquí es que casi nunca coincide el tipo de hombre que a mí me gusta dibujar con el que se me encarga que dibuje, y por eso decidí crear la colección True Beefcakes. Es un modo de reflejar mis ideales de belleza al ser yo quien elige al modelo y el tema. Los hago por el placer de hacerlos, y eso me da libertad para hacerlos como yo quiero. Me posan amigos, contactos de redes sociales, algunos seguidores de mi trabajo que se ofrecen a posar porque quieren verse retratados y me encajan con una idea, y a otros los elijo yo. Es más probable que aquí la vista se me alegre más allá del trabajo artístico porque al fin y al cabo una de las razones capitales para retratarles es que les veo guapísimos y eso me inspira una obra, aunque esa belleza esté combinada con otros elementos de mi iconografía dentro de una misma escena, como cuando diseño una nave espacial, dibujo zombies y mujeres guerreras, hago una portada pulp o cualquier otro tema que me guste.

Pero, aunque los desnudos llamen mucho la atención, haces muchas otras cosas. Eres un fanático de la ciencia ficción, por ejemplo. De hecho, has creado tu propio personaje, el Capitán Eclipse. ¿Cómo va la edición del cómic? ¿Podremos tenerlo pronto en nuestras manos?

Ciencia ficción hasta la muerte desde que era un enano. Que se quiten todos los hombres si me das una sola nave espacial. Ahora en serio. En efecto hago más cosas y de hecho -y aunque llame mucho más la atención, según para quien-, la proporción de desnudo por encargo es muy inferior al resto de trabajos que hago para editoriales y agencias, publicidad, retratos, portadas de libros y cds, logos, etc. Como bien dices, lo que más adoro es la ciencia ficción. Es mi género favorito pero, curiosamente, lo que menos me encargan. Aunque entiendo que es mucho menos popular que otras cosas. Tengo listo para editar mi cómic “Las aventuras del Capitán Eclipse” desde hace tiempo, 64 páginas a todo color dibujadas y guionizadas por mí, y espero poder sacarlo a lo largo del 2014. Pero mientras tanto he creado una web para los seguidores y curiosos, llena de información sobre ese universo. En ella me lo paso muy bien escribiendo artículos biográficos, o sobre tecnología, cosmología e historia, además de imágenes, bocetos, adelantos de escenas e incluso recetas de mi amigo Raúl García inspiradas en los personajes.

¿Se puede vivir de la ilustración en estos tiempos? ¿Sale más rentable trabajar como Dj?

Como ya te comentaba, cada caso es un mundo. Yo no me he hecho millonario pero me mantengo ¿en qué? ¿en quinto año de crisis? De dj no creo que pudiese vivir a día de hoy, aunque se ha convertido en un extra nada desdeñable que mantengo desde hace años, pero menos regular que la ilustración. Tengo amigos que sí viven de su trabajo como dj. Me imagino que para otros ilustradores el extra es dibujar y se dedican a otras cosas. No hay dos vivencias iguales.

Además de pinchar, ejerces de modelo ocasional. Hace poco te hemos podido ver en una sesión para Teatro Negro. ¿Para cuándo tu propio beefcake?

Mucho menos que ocasionalmente. He modelado para fotógrafos dos o tres veces por que eran amigos y, como en el caso de Teatro negro, admiraba su trabajo y era un honor formar parte de su obra. Cuando admiras el arte de alguien como Fran, y te dice que te quiere hacer unas fotos dices “sí quiero” antes de que termine la frase. Cuando la obra es bonita y te sacan tan guapo pues no te puedes negar, pero es una cosa puntual. Yo no tengo madera de modelo, poso fatal, no me dejo aconsejar en la ropa y además no entiendo nada de moda, ya hay profesionales para eso que lo hacen genial. Dibujarme a mí mismo, o como beefcake, la verdad no me lo planteo a menudo. Me interesa más dibujar otras cosas porque a mí me veo todos los días en el espejo. Yo ya estoy en los temas que dibujo, ese es mi retrato más fiel. Pero en un futuro quién sabe, soy muy de cambiar de opinión. Lo mismo sucede cuando mis visitas entran en casa y no ven una sola obra mía en las paredes. Yo les digo que lo mío lo tengo ya muy visto, rompo con la obra una vez que la termino, y en mis paredes quiero lo de los demás.

Aunque sea un tópico, ¿a quién te gustaría retratar?

No sé, cuando me gusta alguien lo dibujo y punto. Habitualmente hago fan arts de mis ídolos y estrellas, personajes reales o de ficción, a veces como les conozco (La Prohibida, Nacho Canut, Roberta Marrero, Félix Daniel, etc), se lo enseño y regalo. Otras veces no lo llegarán a ver jamás porque no sabrán ni que existo, como es el caso de Lana del Rey. O hay gente que no sabe quien eres, pero le llega y lo sube a su facebook, como Laurie Holden de The Walking Dead. Hay que hacerlos por el placer de hacerlos, no para que el homenajeado lo apruebe o lo vea, aunque si le gusta pues ni tan mal. Si el dibujo requiere modelado, por cantidad de cuerpo a la vista, como en el caso de losbeefcakes o alguna chica que ha posado también, pues hablo con ellos y si acceden a posar pues nos ponemos manos a la obra con las referencias.

Y por último, has dicho en varias ocasiones que odias el bronceado y la depilación masculina, pero, entre un hombre muy moreno y un hombre muy depilado, ¿qué elegirías?

A ver, aquí voy a aclarar porque si no se me tiran al cuello. Cuando a alguien le gusta una cosa no quiere decir que odie lo demás. Es una cuestión estética, ni es moral, ni es mejor o peor, ni siquiera es algo voluntario. Me gustan las pieles blanquitas, me vuelven loco, pero no excluyo por eso las pieles oscuras. Simplemente me atraen más las claras. Me gusta más una fisionomía nórdica, del mismo modo que al 90% de mis amigos les gusta más una árabe o mediterránea, pero todos vemos bellezas puntuales en el otro extremo. Si un chico es moreno porque su tono natural es así, a mí me puede a gustar igual, pero si un chico es pálido y se broncea, pues para mí es como “qué pena, con lo guapo que estaba antes, a ver si se le quita pronto” y me genera cierta negación. En verano, como comprenderás, mi apetito sexual suele estar por los suelos. Otra cosa soy yo como persona, y aquí sí admito que soy un tanofóbico irremediable que se asusta cuando coge el mínimo tono en la piel. Me enfado y me deprimo si me veo moreno. Exactamente igual que el que se ve enfermo si no tiene color y se ve guapísimo con color en la piel. Ando siempre con protección 100, hasta en invierno. Hay quien dirá “qué bien, estoy cogiendo color”, yo te diré “maldito sol, qué horror, me veo amarillo, ¡que faena!”. En verano puedo ser bastante insufrible con mis quejas, porque además soy de tensión baja y el calor es como un mazazo para mi salud y defensas, pero llega el otoño y me recupero.

Respecto a la depilación (masculina) tengo que hacer otra aclaración. No soy especialmente fan del pelo, ni soy chaser o fan de los osos por mucho que me deje barbas o patillas, ni le digo woof a la gente, ni es un fetiche en particular para mí. En mi caso es más bien un “déjate lo que tengas porque sin ello te veo fatal” y esto quiere decir que un chico sin pelo en el pecho me puede parecer fenomenal, al igual que uno con, pero recortado o rasurado no me gusta, hay ciertas partes del cuerpo de un hombre que, en mi opinión, pierden su total atractivo si no hay pelo en ellas. Pero como ya he dicho no es por la cantidad de pelo en si, sino por su presencia o ausencia. El cuerpo de un hombre sin pelo lo veo como el de un niño, y yo con los niños juego, voy al cine o charlo, pero no les veo atractivo sexual. Los beefcakes de los 70s hacia atrás, como los de Bob Mizer, me vuelven loco, los de 90s me parecen un horror. Por supuesto que la depilación de axilas o genitales va más allá de lo negociable conmigo. Claro que todo esto son solo gustos y de ningún modo hay que ser como yo o estar de acuerdo conmigo. Puedo parecer un maniático en temas de hombres, pero más allá de esos dos fetiches no lo soy para nada. De hecho no tengo un estilo de hombre que me guste más que otro. Me gustan delgados o rellenitos, fuertes o esmirriados, altos o bajos, masculinos o femeninos, jóvenes o maduros. Haciendo mía una frase ajena: Para tipos de hombre no tengo manga ancha, yo la tengo japonesa.

 

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